Y brotó algo hermoso.
Hubo una época en mi vida en la cual amigos, familia, nada me era realmente suficiente para permanecer aquí, viva. Todo me era intrascendente. De algún modo, cada día al despertar, la sensación de caer en un túnel sin final perduraba por horas. Del amanecer al anochecer. Creía que tenía problemas, y es que en verdad, los tenía. Pero... lo equivocado de esa idea, era ver mis problemas como los únicos en el mundo.
Creer que estaba sola.
Recuerdo que hablaba con mis amigas en preparatoria. Sentía sus problemas muy ajenos a los míos. Mientras ellas no sabían que ponerse, o que iban a comer ese día, y eso las agobiaba, mis problemas eran distintos. No sabía quien era, o que quería. No quería que la gente se acercara, pero, a veces necesitaba que lo hicieran. Me sentía sola, profundamente sola todo el tiempo. Escuchaba hablar a las personas, y me sentía tan ajena a su mundo, Tan ajena a lo que pensaban o sentían. Casi como si viviera en un mundo que no me calzara en lo más mínimo.
De niña me apasionaba la música. Más de una vez, era mi escape de aquello que estaba pasando en ese momento. Cantar... cantar me hacía escuchar en mi cabeza algo más que problemas, algo más que sentirme perdida todo el tiempo. Pero eso poco a poco dejó de tener sentido. Las líricas de las canciones cada vez me eran más ajenas. Las entendía, sí, pero no me decían nada. ¿Cómo cantarle a un amor bonito que nunca tuve?¿Cómo cantarle a una familia a la que quieres, cuando no sabes ni siquiera por qué continúas viviendo bajo el mismo techo?¿Cómo cantarle a una "hermosa juventud" cuando la tuya tiene de juventud todo y de hermosura nada?. A veces, escuchar todo eso, sólo me recordaban que era tan diferente a los demás, que dolía. Era como ver mi existencia en el mundo cómo única y dolorosa... Tan única, dolorosa y solitaria.
A veces, estaba en un cuarto rodeada de personas. Conocía a todas, al menos de vista, y había intercambiado al menos un par de palabras con algunas. Sin embargo, me sentía sola. Casi todo el tiempo. Esa es una de las perores sensaciones, cuando te sientes solo, aunque estés con alguien al lado. Es una sensación que he experimentado varias veces en mi vida, y cada que se repite, siento el mismo hueco en el pecho.
Sin embargo, por casualidad comencé a escuchar su música. No es que no hubiera escuchado nada parecido. Incluso, quizás escuché música con mayor calidad en composición, pero... de pronto, ese vacío iba llenándose sin necesidad de recurrir a nadie. Se llenaba solo. Música, audífonos... y a volar. No necesitaba nada más.
La mayoría de personas dirían "Es música deprimente, sólo habla de problemas, sólo habla de las cosas de unos chicos inmaduros, y ya está... no es profunda, no tiene calidad". Sin embargo... Para mí, el sólo saber que alguien más tenía problemas iguales o más horribles que los míos, me hacía tener esperanza de poder salir adelante un día a la vez. El saber que había logrado resolverlos, salir de situaciones en donde muchos otros se quedaban para siempre, me hacía querer salir, querer gritar...querer hacer lo que sea para frenar lo que estaba pasando. Me hacía querer sentirme viva, equivocarme, rodar sin rumbo a veces para encontrar el camino de regreso. Me hacía querer lograr algo, lo que fuera. Me hacía saber que lo que vivía no iba a ser eterno, crear una meta y aferrarme a ella. Simplemente, salir.
Más de una vez me dormí escuchando una y otra vez su voz en mi cabeza. Su voz decía aquello que yo no podía decir, y me daba el valor para llevar esas palabras como un juramento hacia mi misma. "No más".
Quizás nunca te conozca en vivo, de frente, Quizás jamás pueda intercambiar palabra contigo sino es en un concierto, como hace cinco años, quizás sólo seas eso, un objeto de admiración y respeto que me ha ayudado a salir en las malas de mi vida, siempre. Pero, aún si no lees ésto jamás, quiero que sepas lo mucho que significas para mí. No es que me gustes físicamente. Físicamente eres atractivo, tal vez mucho más que los hombres que he visto o conocido. Sin embargo, creo que lo que me hizo respetarte tal como lo hago hoy, es la vida que has llevado, que has subido y bajado, que has tenido crisis, tristeza, depresión, amor, desamor, felicidad, malos amigos, buenos amigos, situaciones incómodas, risas estúpidas y sin sentido, promesas rotas. Metas que tardaste años en alcanzar, y que llegaron por los medios más inesperados. Drogas, alcohol, engaños, amores no correspondidos. Fuiste herido, humillado, también aclamado y venerado. Impopular, tachado, excluido. Idolatrado y buscado hasta el cansacio. No le has importado a la gente, como un fantasma, y luego, se han metido en tu vida casi como un deporte. Has amado, has perdonado, has odiado, y lo más importante, has aprendido a dejar ir las cosas. Que has sido profundamente humano. Que has resistido a todo como el mejor, y, has logrado salir adelante. No has traicionado tus ideales, no has mirado atrás.Tu me enseñaste eso. Que no importa cuán asquerosa sea tu existencia por momentos, eso no te define. Puedes levantarte en el momento en el que quieras, sacudirte y decir "Hey, yo soy mejor que eso", y dejarlo lejos, como si no hubiera pasado. No es que seas el filósofo más profundo, no es que seas el mejor escritor, o que desees ser perfecto. Eres maravillosamente imperfecto, y eso te hace especial para mí.
Me has hecho prometer hacer la diferencia en la vida de las personas sin importar el medio por el que se haga, o cuanto esfuerzo requiera. Al fín, tu hiciste eso en la mía. Es una forma de retribución indirecta, creo. Me enseñaste a aferrarme a una meta, no a una persona. A que todo llega con suerte, pero la suerte no ayuda si no te partes la cara por lograr lo que deseas. Me enseñaste a volar, y me mostraste que se puede hacerlo, aunque te caigas por momentos. Siempre puedes levantarte y empezar de cero, aunque la situación sea muy mala. Y al final, eso es lo que me ha hecho crecer y ser la persona que soy ahora.
No sé... a veces creo que lejos de describirte como una persona, te describo como un guerrero mítico, ó un ave Fénix... Sin embargo, quizás sea mucho mejor saber que sólo eres humano. Para mí, eso vale más.
Le diste sentido a mi vida con tu música y... creo que, a pesar de ya no ser una adolescente que se pega a la pantalla cuando su artista favorito sale, o de gritar cuando vé tus fotografías XD, siempre serás importante para mí. Una de las pocas cosas estables y que no cambiarán en mi vida. Una parte esencial
de lo que soy.
Me has enseñado a vivir. Y, aunque no te conozca lo suficiente, puedo decir, que más de una vez, una frase, una estrofa de canción, un estribillo pegajoso, me ha salvado la vida.
Gracias... Sólo eso.

