Un blog personal. Mi espacio, gustos, mi mundo. Siéntete con entera confianza de leer lo que quieras y de comentar, si así lo deseas.
miércoles, 27 de marzo de 2013
I Don't Think About You Anymore But, I Don't Think About You Anyless...
Recuerdo cuando hace unos meses
leí ésta poesía, y la sentía mía sin razón alguna.
Como extrañando a alguien sin conocerlo.
Como diciendo un discurso a la pared.
Ahora...no debo buscar más. Sé a quien pertenece.
Y me levanto de la cama con esa idea. -Ya está- me digo.-Pasará, como todo-
Luego salgo a la calle. La gente dice que cada vez me veo más y más delgada. Me molesta.
No me molesta lo que me dicen. Lo que me molesta es darme cuenta de cuán frágil es el maquillaje que he creado para no dar a notar que me importas. Por que lo haces, carajo. Valla que lo haces.
Supongo que algún día te superaré. Que uno de éstos días, sin darme cuenta, me olvidaré de tu nombre, de tu rostro, de tu voz. Y seguiré con mi vida. Quizás mejor, quizás exactamente igual a como está ahora.
Visualizo ese día. Lo añoro. Y luego me doy cuenta de lo triste que será verte en la calle, y no saber quien eres. No darme cuenta de que ese ser humano que cruza la calle al lado contrario produjo en mí cosas tan maravillosas. Tan tangibles, tan intensas.
No sé si en realidad la paz se encuentre en el olvido. No sé si seré más feliz con éste dolor de saberte y no estar a tu lado, o si es mejor desconocerte, perderte en el olvido y nunca saber que realmente me sentí así. Que tuve la capacidad de sentir, que tuve la suerte de vivir lo que muchos sólo sueñan. Aunque halla durado algo similar a un suspiro. También me pregunto si te borrarás aún de mis sueños. O si un buen día te veré en uno de ellos, pensando que eres un producto de mi imaginación. El más vívido de ellos...
Quizás exagero, no? Tal vez se debe olvidar el primer amor, como se deben perder los dientes de leche. De una forma molesta, pero casi indolora, para dar paso al crecimiento.
Quizás era sólo cosa de tiempo. Quizás no iba a durar...
Pero por qué no puedo sacarme de la cabeza ésta sensación de vacío, de incomplexión. Como cuando uno lee un libro a medias, y debe regresarlo a la biblioteca, luego va al otro día a sacarlo de nuevo, y se da cuénta de que no está disponible. Alguien más se lo ha llevado, y no sé sabe cuando regresará. Y no queda más que esperar. Esa amarga espera del no saber...
No es que te piense más. Es sólo que no te pienso menos.
leí ésta poesía, y la sentía mía sin razón alguna.
Como extrañando a alguien sin conocerlo.
Como diciendo un discurso a la pared.
Ahora...no debo buscar más. Sé a quien pertenece.
Y me levanto de la cama con esa idea. -Ya está- me digo.-Pasará, como todo-
Luego salgo a la calle. La gente dice que cada vez me veo más y más delgada. Me molesta.
No me molesta lo que me dicen. Lo que me molesta es darme cuenta de cuán frágil es el maquillaje que he creado para no dar a notar que me importas. Por que lo haces, carajo. Valla que lo haces.
Supongo que algún día te superaré. Que uno de éstos días, sin darme cuenta, me olvidaré de tu nombre, de tu rostro, de tu voz. Y seguiré con mi vida. Quizás mejor, quizás exactamente igual a como está ahora.
Visualizo ese día. Lo añoro. Y luego me doy cuenta de lo triste que será verte en la calle, y no saber quien eres. No darme cuenta de que ese ser humano que cruza la calle al lado contrario produjo en mí cosas tan maravillosas. Tan tangibles, tan intensas.
No sé si en realidad la paz se encuentre en el olvido. No sé si seré más feliz con éste dolor de saberte y no estar a tu lado, o si es mejor desconocerte, perderte en el olvido y nunca saber que realmente me sentí así. Que tuve la capacidad de sentir, que tuve la suerte de vivir lo que muchos sólo sueñan. Aunque halla durado algo similar a un suspiro. También me pregunto si te borrarás aún de mis sueños. O si un buen día te veré en uno de ellos, pensando que eres un producto de mi imaginación. El más vívido de ellos...
Quizás exagero, no? Tal vez se debe olvidar el primer amor, como se deben perder los dientes de leche. De una forma molesta, pero casi indolora, para dar paso al crecimiento.
Quizás era sólo cosa de tiempo. Quizás no iba a durar...
Pero por qué no puedo sacarme de la cabeza ésta sensación de vacío, de incomplexión. Como cuando uno lee un libro a medias, y debe regresarlo a la biblioteca, luego va al otro día a sacarlo de nuevo, y se da cuénta de que no está disponible. Alguien más se lo ha llevado, y no sé sabe cuando regresará. Y no queda más que esperar. Esa amarga espera del no saber...
No es que te piense más. Es sólo que no te pienso menos.
sábado, 23 de marzo de 2013
destrucción emocional
Te veo cambiar.
Me veo cambiar.
Nos veo diferentes, cada uno cada vez más alejado de lo que éramos cuando estábamos juntos.
Te veo tirar tu vida por la borda. También yo. Y me pregunto, por que pasa todo ésto.
Por qué?
Me pregunto también si tus razones para cambiar son las mismas que las mías.
A veces me entristezco, por que noto que te destruyes a tí mismo. Alcohol, amigos, faltas en la escuela, problemas en casa, depresión, evasión. fingir que todo está bien cuando nada lo está... Y luego volteo a ver mi vida, y me doy cuenta de que es prácticamente igual. De que aquello que amábamos, ya no lo amamos más. De que aquellos en quienes solíamos confiar, nos hemos alejado, y que incluso nuestra ropa es distinta.
Tu No eras así.
Eras un ser distinto, lleno de luz, de paz, de esperanza. Eras la alegría que yo no podía poseer si no era a tu lado.
Qué fué lo que te hice?
Me veo cambiar.
Nos veo diferentes, cada uno cada vez más alejado de lo que éramos cuando estábamos juntos.
Te veo tirar tu vida por la borda. También yo. Y me pregunto, por que pasa todo ésto.
Por qué?
Me pregunto también si tus razones para cambiar son las mismas que las mías.
A veces me entristezco, por que noto que te destruyes a tí mismo. Alcohol, amigos, faltas en la escuela, problemas en casa, depresión, evasión. fingir que todo está bien cuando nada lo está... Y luego volteo a ver mi vida, y me doy cuenta de que es prácticamente igual. De que aquello que amábamos, ya no lo amamos más. De que aquellos en quienes solíamos confiar, nos hemos alejado, y que incluso nuestra ropa es distinta.
Tu No eras así.
Eras un ser distinto, lleno de luz, de paz, de esperanza. Eras la alegría que yo no podía poseer si no era a tu lado.
Qué fué lo que te hice?
a veces siento que entré a su vida sólo para hechar todo a perder
Tengo el potencial para hacer que las personas que amo saquen a todos sus demonios a mi lado
Tal vez no erré en alejarme de los demás. Tal vez, esa parte de mí que sentía que podía hecharlo todo a perder irremediablemente siempre tuvo la razón. Y yo no quise escuchar.
Tal vez jamás debía acercarme. Por tu bien...y por el mío.
Aún así... si tuviera la oportunidad de besarte aunque fuera una vez más, lo haría sin pensar.
domingo, 17 de marzo de 2013
Dream Of Flying~
Ésta es una época de cambio. Algunos son más notorios que otros. Mi físico, por ejemplo.
Algunas personas dicen que soy diferente, que a veces ya no logran reconocerme. Supongo que es verdad. A veces yo tampoco logro hacerlo. Me veo al espejo y me recuerdo hace unos seis meses, y me doy cuenta de que, simplemente, soy enteramente distinta a esa imagen. Reviso enteramente mi rostro, para intentar desmarcar el cambio, para darme cuanta de que es exactamente lo que hace que me sienta y me vea así.
No es nada en mis facciones, no en el color, ni en el peinado. Simplemente, es como si hubiera vivido una vida paralela, y completamente distinta, y hubiera mudado de piel. Un poco como renacer, creo.
Otros cambios son menos perceptibles. Los cambios internos suelen ser los más difíciles de ver, pero son los que más tienen repercusiones en nuestra vida cotidiana. Es como una reconstrucción interna, como si todo se moviera, se desplazara, cada recuerdo, cada historia y lejos de cambiar en contenido, cambiaran en la percepción que tengo sobre ellas.
Hasta hace un mes, no hubiera concebido lo que hago ahora. No hubiera concebido el perdón, ó el olvido. No hubiera concebido madurar de ese modo, y menos tan rápido.
Hace un par de semanas busqué a mi ex novio. Quería hablar con él sobre los problemas que tuvimos...desenmarañar de una vez por todas que fué lo que sucedió, que nos hizo fracasar así, e intentar no volver a repetirlo en mi vida. No deseo volver a estar con él, sólo deseo poder ser amables desconocidos. Deseo poder verlo en la calle y no tener que voltear hacia otro lado, o sentir temor o incomodidad cada vez. Deseo sentirme libre, de adentro hacia afuera. I just wish to let myself go, and keep my soul free.
Hace tiempo no hubiera aceptado que parte de la carga de ello fuera mía, hubiera objetado todo lo que me hizo, todo lo que yo hice por él. Ahora, ahora me doy cuenta de que yo también hice cosas, y que independientemente de si fueron igualmente hirientes o no, contribuyeron a que eso se deteriorara y acabara así.
Jamás me había puesto a pensar en mi parte de la relación antes, creo que era más fácil limitarme a ver lo que hacía el otro en vez de ser honesta conmigo misma y notar que yo también tenía parte de responsabilidad.
Él no desea verme. No lo dijo expresamente, pero lo conozco lo suficiente para saber que así es. Sin embargo, aún eso es...liberador. Saber que tuve el valor de querer enfrentar las cosas, de querer crecer y dejar atrás todo lo que alguna vez me dañó, me hace sentir más ligera. Como si todo éste tiempo hubiese estado cargando algo gigantesco en la espalda, y me rehusara a soltarlo, y un día simplemente, pudiera dejarlo atrás. Tardé mucho para hacerlo, pero, me es reconfortante.
Tal vez jamás me había sentido así antes. Sin ataduras, sin nada que me retenga. Como lista para emprender el vuelo.
Nada me detiene, nada me ata. Al fín puedo simplemente dejarme ir.
Tal vez por eso sé que fuiste importante para mí. Eres la única persona que me motivó a realizar una mejor versión de mí. El único que sin pedírmelo, logró que pudiera simplemente olvidar todo lo que me jalaba hacia atrás. Que pudiera ser realmente libre, que pudiera emerger de donde estaba. Al final, creo que sí, me lastimas, y mucho. Pero tuviste, tienes el potencial de hacerme sentir fuerte, de lograr que yo misma confíe en mí, y en lo que puedo lograr. Y te doy gracias por eso.
Por que el amor enaltece, mejora...motiva.
Recuerdo que en preparatoria una maestra alguna vez nos preguntó nuestra definición de amor. "Cuidado", "Preocupación", "Respeto", "Aceptación", "Confianza". Eso dijeron mis compañeros. Y ella respondió
"-Esos son componentes, pero, ¿Que es el amor para las personas? Al final, ¿que hacemos con o por él?-" .
Nos quedamos callados. "-El amor motiva chicos. Es una motivación. Nos motiva a decir cosas que no sabemos, pero que sí sentimos, Nos motiva a arriesgarnos aún si no tenemos nada seguro. A cambiar por la otra persona sin que nos lo pida, pero aún más por nosotros, por que queremos ser una mejor versión de lo que somos. Nos motiva a crecer, a madurar. A ver la vida desde otra perspectiva. Si alguien alguna vez logra hacer eso con ustedes, entonces, no lo duden, es amor y sólo eso-"
Creo que lo escuché, y me pareció hermoso, nada más. Nunca comprendí realmente su significado hasta ahora.
No sé realmente si ésto es el final o sólo se trata de una pausa. Lo único que sé es que ésto que siento me llena tanto, que no necesito nada más por ahora.
Hoy salí con unos amigos, me divertí mucho. No pensé en tí en todo el día. Pero camino a casa, algo me hizo recordarte. No sé exactamente que fué, no fué algo que hiciera, algo que dijeran...quizás era sólo una sensación en el ambiente. Quizás era el frío y la humedad, quizás los coches que pasaban, los autobuses...
Me dí cuenta de que a pesar de todo, no me siento sola. Hace mucho que no me siento así.
No te busqué por soledad. No te busqué por simple necesidad de compañía. No te busqué por que sintiera un vacío. Tengo muchas cosas en mi vida. Muchas. Cosas que disfruto de hacer sola. Pequeños secretos, pequeños placeres en solitario. Cosas que me llenan, que no comparto con nadie más, por que son simplemente mías. Tal vez es en lo único que me dejo ser egoísta. Y todas esas cosas, quería compartirlas contigo. Solamente contigo.
No lo sé, simplemente me inspiras. No puedo decir una razón específica, pero tu simple presencia, hace maravillas en mí.
Te quiero, quizás sólo es eso.
Algunas personas dicen que soy diferente, que a veces ya no logran reconocerme. Supongo que es verdad. A veces yo tampoco logro hacerlo. Me veo al espejo y me recuerdo hace unos seis meses, y me doy cuenta de que, simplemente, soy enteramente distinta a esa imagen. Reviso enteramente mi rostro, para intentar desmarcar el cambio, para darme cuanta de que es exactamente lo que hace que me sienta y me vea así.
No es nada en mis facciones, no en el color, ni en el peinado. Simplemente, es como si hubiera vivido una vida paralela, y completamente distinta, y hubiera mudado de piel. Un poco como renacer, creo.
Otros cambios son menos perceptibles. Los cambios internos suelen ser los más difíciles de ver, pero son los que más tienen repercusiones en nuestra vida cotidiana. Es como una reconstrucción interna, como si todo se moviera, se desplazara, cada recuerdo, cada historia y lejos de cambiar en contenido, cambiaran en la percepción que tengo sobre ellas.
Hasta hace un mes, no hubiera concebido lo que hago ahora. No hubiera concebido el perdón, ó el olvido. No hubiera concebido madurar de ese modo, y menos tan rápido.
Hace un par de semanas busqué a mi ex novio. Quería hablar con él sobre los problemas que tuvimos...desenmarañar de una vez por todas que fué lo que sucedió, que nos hizo fracasar así, e intentar no volver a repetirlo en mi vida. No deseo volver a estar con él, sólo deseo poder ser amables desconocidos. Deseo poder verlo en la calle y no tener que voltear hacia otro lado, o sentir temor o incomodidad cada vez. Deseo sentirme libre, de adentro hacia afuera. I just wish to let myself go, and keep my soul free.
Hace tiempo no hubiera aceptado que parte de la carga de ello fuera mía, hubiera objetado todo lo que me hizo, todo lo que yo hice por él. Ahora, ahora me doy cuenta de que yo también hice cosas, y que independientemente de si fueron igualmente hirientes o no, contribuyeron a que eso se deteriorara y acabara así.
Jamás me había puesto a pensar en mi parte de la relación antes, creo que era más fácil limitarme a ver lo que hacía el otro en vez de ser honesta conmigo misma y notar que yo también tenía parte de responsabilidad.
Él no desea verme. No lo dijo expresamente, pero lo conozco lo suficiente para saber que así es. Sin embargo, aún eso es...liberador. Saber que tuve el valor de querer enfrentar las cosas, de querer crecer y dejar atrás todo lo que alguna vez me dañó, me hace sentir más ligera. Como si todo éste tiempo hubiese estado cargando algo gigantesco en la espalda, y me rehusara a soltarlo, y un día simplemente, pudiera dejarlo atrás. Tardé mucho para hacerlo, pero, me es reconfortante.
Tal vez jamás me había sentido así antes. Sin ataduras, sin nada que me retenga. Como lista para emprender el vuelo.
Nada me detiene, nada me ata. Al fín puedo simplemente dejarme ir.
Tal vez por eso sé que fuiste importante para mí. Eres la única persona que me motivó a realizar una mejor versión de mí. El único que sin pedírmelo, logró que pudiera simplemente olvidar todo lo que me jalaba hacia atrás. Que pudiera ser realmente libre, que pudiera emerger de donde estaba. Al final, creo que sí, me lastimas, y mucho. Pero tuviste, tienes el potencial de hacerme sentir fuerte, de lograr que yo misma confíe en mí, y en lo que puedo lograr. Y te doy gracias por eso.
Por que el amor enaltece, mejora...motiva.
Recuerdo que en preparatoria una maestra alguna vez nos preguntó nuestra definición de amor. "Cuidado", "Preocupación", "Respeto", "Aceptación", "Confianza". Eso dijeron mis compañeros. Y ella respondió
"-Esos son componentes, pero, ¿Que es el amor para las personas? Al final, ¿que hacemos con o por él?-" .
Nos quedamos callados. "-El amor motiva chicos. Es una motivación. Nos motiva a decir cosas que no sabemos, pero que sí sentimos, Nos motiva a arriesgarnos aún si no tenemos nada seguro. A cambiar por la otra persona sin que nos lo pida, pero aún más por nosotros, por que queremos ser una mejor versión de lo que somos. Nos motiva a crecer, a madurar. A ver la vida desde otra perspectiva. Si alguien alguna vez logra hacer eso con ustedes, entonces, no lo duden, es amor y sólo eso-"
Creo que lo escuché, y me pareció hermoso, nada más. Nunca comprendí realmente su significado hasta ahora.
No sé realmente si ésto es el final o sólo se trata de una pausa. Lo único que sé es que ésto que siento me llena tanto, que no necesito nada más por ahora.
Hoy salí con unos amigos, me divertí mucho. No pensé en tí en todo el día. Pero camino a casa, algo me hizo recordarte. No sé exactamente que fué, no fué algo que hiciera, algo que dijeran...quizás era sólo una sensación en el ambiente. Quizás era el frío y la humedad, quizás los coches que pasaban, los autobuses...
Me dí cuenta de que a pesar de todo, no me siento sola. Hace mucho que no me siento así.
No te busqué por soledad. No te busqué por simple necesidad de compañía. No te busqué por que sintiera un vacío. Tengo muchas cosas en mi vida. Muchas. Cosas que disfruto de hacer sola. Pequeños secretos, pequeños placeres en solitario. Cosas que me llenan, que no comparto con nadie más, por que son simplemente mías. Tal vez es en lo único que me dejo ser egoísta. Y todas esas cosas, quería compartirlas contigo. Solamente contigo.
No lo sé, simplemente me inspiras. No puedo decir una razón específica, pero tu simple presencia, hace maravillas en mí.
Te quiero, quizás sólo es eso.
jueves, 14 de marzo de 2013
Aún...
Aún te quiero significa
"Probablemente nunca deje de hacerlo,
pero cada vez encuentro menos razones para querer verte"
También significa
"Ven pronto, tengo miedo de que se nos agote la eternidad"
"Probablemente nunca deje de hacerlo,
pero cada vez encuentro menos razones para querer verte"
También significa
"Ven pronto, tengo miedo de que se nos agote la eternidad"
domingo, 10 de marzo de 2013
The light behind your eyes...
Alguna vez quise eso. Tu y yo juntos, siempre. Sabía que no sería fácil, pero también sabía que no me dejaría vencer.El error fué plantear en primera persona una cuestión que requería del plural.
No te amo. Pero tenía todo para hacerlo. Tenías en mi vida el lugar esencial para ser la persona más importante. Pero en vez de eso, decidiste simplemente irte lejos.
Te entiendo, sabes?
Ese miedo de algo imponente que está por golpearte en la cara. Que debes salir corriendo, que un autobus está por arrollarte.
Eso mismo yo sentí... por eso me alejé primero. Cuando volví, tu me diste confianza. Me ayudaste a permanecer.
"- Miedo a que??? Voy a morderte???- "
Y aprendí a enfrentar ese miedo de frente, a verlo a la cara, y a usar esas ganas de huir, toda esa fuerza que me hacía querer correr, para plantar los pies sin moverme, y permanecer a tu lado.
Me sentía tan tonta al ver tanta fortaleza y madurez en alguien menor que yo. Me avergonzaba siquiera el haber pensado en alejarme. Pasé noches enteras reprochándomelo todo... noches en las cuales mis desvelos llevaban tu nombre. A veces aún lo llevan.
A veces siento como si hubiera sido hace tanto. Pero sólo ha pasado un mes. Es curioso, sabes? el cómo se altera el tiempo para el amor. A veces un sólo mes puede ser una eternidad, ó lo efímero de un segundo.
Es extraño que situaciones como el amor, la muerte cambien tanto nuestras percepciones sobre nosotros mismos, sobre lo que deseamos, sobre lo que esperamos. Supongo que son situaciones que podríamos llamar "destino".
Alguna vez leí que hay personas destinadas a enamorarse, pero no a estar juntas. Como si fuera un amor imposible. Pero yo no conozco un amor imposible, sólo amantes cobardes.
Quise esforzarme.
Todo aquello que juré no hacer por alguien, todo eso lo quería para nosotros. Todo eso lo hice por tí. Aquellas cosas tontas, cursis que siempre me negué disfrutar. Que me acompañaran a tomar el autobús, ir a verte tocar con tu banda, esperar a que salieras, platicar en los pasillos sin importar si alguien nos veía o no, estar juntos hasta el borde del hartazgo, molestarte a todas horas, cambiar mi horario, abrazarte cada vez que te veía, decirte cuánto te quería y cuanto me gustabas cada vez que podía, dejar que cuidaras de mí, que me buscaras, que me siguieras... todo eso. Y lo disfruté.
No voy a negar cuánto me cuesta establecer contacto físico con alguien. No tienes idea de lo difícil que es explicarle eso a la gente. Cuántas veces me quedé sin habla por que no encontraba las palabras idóneas para decirles "me atraes, me gustas, creo que siento algo por tí...sólo no me toques". ¿Cómo decirles que esa extraña repulsión era mía y no suya?¿Cómo explicarles que no podía ser de otro modo por más que lo intentara?
Pero contigo... contigo todo fluía de una forma tan natural. Como si jamás me hubiera sentido así, como al borde de hacerles daño, como con navajas en las manos... Contigo esa fuerza que me hacía repeler la otra piel de la mía, me hacía acercarme más y más a la tuya.
Contigo no me daba miedo a equivocarme. Tampoco temía que me lastimaras. Sabía que podías hacerlo, pero confiaba en que no lo harías.
Y aún ahora, aún ahora que ya lo hiciste...aún ahora todavía te quiero. Aún ahora una parte de mí espera que todo ésto sólo halla sido un mal sueño...
No te amo. Pero tenía todo para hacerlo. Tenías en mi vida el lugar esencial para ser la persona más importante. Pero en vez de eso, decidiste simplemente irte lejos.
Te entiendo, sabes?
Ese miedo de algo imponente que está por golpearte en la cara. Que debes salir corriendo, que un autobus está por arrollarte.
Eso mismo yo sentí... por eso me alejé primero. Cuando volví, tu me diste confianza. Me ayudaste a permanecer.
"- Miedo a que??? Voy a morderte???- "
Y aprendí a enfrentar ese miedo de frente, a verlo a la cara, y a usar esas ganas de huir, toda esa fuerza que me hacía querer correr, para plantar los pies sin moverme, y permanecer a tu lado.
Me sentía tan tonta al ver tanta fortaleza y madurez en alguien menor que yo. Me avergonzaba siquiera el haber pensado en alejarme. Pasé noches enteras reprochándomelo todo... noches en las cuales mis desvelos llevaban tu nombre. A veces aún lo llevan.
A veces siento como si hubiera sido hace tanto. Pero sólo ha pasado un mes. Es curioso, sabes? el cómo se altera el tiempo para el amor. A veces un sólo mes puede ser una eternidad, ó lo efímero de un segundo.
Es extraño que situaciones como el amor, la muerte cambien tanto nuestras percepciones sobre nosotros mismos, sobre lo que deseamos, sobre lo que esperamos. Supongo que son situaciones que podríamos llamar "destino".
Alguna vez leí que hay personas destinadas a enamorarse, pero no a estar juntas. Como si fuera un amor imposible. Pero yo no conozco un amor imposible, sólo amantes cobardes.
Quise esforzarme.
Todo aquello que juré no hacer por alguien, todo eso lo quería para nosotros. Todo eso lo hice por tí. Aquellas cosas tontas, cursis que siempre me negué disfrutar. Que me acompañaran a tomar el autobús, ir a verte tocar con tu banda, esperar a que salieras, platicar en los pasillos sin importar si alguien nos veía o no, estar juntos hasta el borde del hartazgo, molestarte a todas horas, cambiar mi horario, abrazarte cada vez que te veía, decirte cuánto te quería y cuanto me gustabas cada vez que podía, dejar que cuidaras de mí, que me buscaras, que me siguieras... todo eso. Y lo disfruté.
No voy a negar cuánto me cuesta establecer contacto físico con alguien. No tienes idea de lo difícil que es explicarle eso a la gente. Cuántas veces me quedé sin habla por que no encontraba las palabras idóneas para decirles "me atraes, me gustas, creo que siento algo por tí...sólo no me toques". ¿Cómo decirles que esa extraña repulsión era mía y no suya?¿Cómo explicarles que no podía ser de otro modo por más que lo intentara?
Pero contigo... contigo todo fluía de una forma tan natural. Como si jamás me hubiera sentido así, como al borde de hacerles daño, como con navajas en las manos... Contigo esa fuerza que me hacía repeler la otra piel de la mía, me hacía acercarme más y más a la tuya.
Contigo no me daba miedo a equivocarme. Tampoco temía que me lastimaras. Sabía que podías hacerlo, pero confiaba en que no lo harías.
Y aún ahora, aún ahora que ya lo hiciste...aún ahora todavía te quiero. Aún ahora una parte de mí espera que todo ésto sólo halla sido un mal sueño...
Pero me he resignado a extrañarte sin que me extrañes. A buscarte sin encontrarte. A necesitarte sin que me protejas. A quererte sin que me quieras...
Y probablemente, estarás en mí, para siempre. Probablemente te piense toda la vida, aún si tu imagen se distorciona con el tiempo. Te querré siempre. Una parte de mí lo hará. Esa parte que dejé contigo, esa parte que te pertenece. Dejaré de hablar de tí. Dejaré de buscarte. Dejaré, incluso, de escribirte. Pero no dejaré de pensarte. Mis pensamientos son lo único que me pertenece enteramente. Es en lo único que nadie más reina. Ni los amigos, ni la familia, ni al gobierno. ni los maestros, nadie. Y es ahí donde tu habitas.
Extrañaré tu calor. Extrañaré, también, cómo la única vez que he podido conciliar el sueño realmente fué en tus brazos. Como esperaba que eso se repitiera a diario. Extrañaré tu aroma, extrañaré el tacto de tu piel. Extrañaré tu sonrisa. Tu mirada. El brillo de tus ojos al mirarme. Ese por el que hubiera dado cada respiración para que nunca se extinguiera.
Extrañaré cómo se sienten los latidos de tu corazón. Extrañaré el color de tus ojos bajo la luz, el sonido de tu respiración, ese mágico ritmo que me hacía saber lo maravilloso que era que estuvieras con vida y lo mucho que iba a pelear con todo mi ser por que siempre fuera así, por que estuvieras bien y feliz, por que jamás sintieras dolor, tristeza ó frustración. Por que tu vida fuera cien veces mejor de lo que la mía lo es. Por que cumplieras todos tus sueños.
Extrañaré cómo se sienten los latidos de tu corazón. Extrañaré el color de tus ojos bajo la luz, el sonido de tu respiración, ese mágico ritmo que me hacía saber lo maravilloso que era que estuvieras con vida y lo mucho que iba a pelear con todo mi ser por que siempre fuera así, por que estuvieras bien y feliz, por que jamás sintieras dolor, tristeza ó frustración. Por que tu vida fuera cien veces mejor de lo que la mía lo es. Por que cumplieras todos tus sueños.
Al final me queda eso, sabes?
Mis recuerdos me pertenecen... sé que tu no los quieres, por eso sólo son míos. Y los guardaré, y los atesoraré. No los tendré siempre en mente. Los sacaré sólo cuando pueda gozar de ellos en total tranquilidad y paz. No quiero recordarte con dolor. No quiero tener reclamos, no quiero tener lágrimas en la cornisa de el ojo. Quiero poder verlos, vivirlos de nuevo y sentirme como ese día. Por que no vale la pena entremezclados con todo lo que pasó después. Con todo lo que me dijiste, con todo lo que contesté. No vale la pena recordar como se me fué a la mierda lo más bonito que he tenido hasta ahora. Como se nos fué a la mierda.
Probablemente tu no te sientes como yo. Probablemente no es importante para tí ésto, probablemente ni siquiera te pasaba por la cabeza lo que a mí entonces. Probablemente sólo viste el momento, sólo me viste como siempre, como tu amiga. Pero quiero decirte que yo no, que yo no te ví así. Que nunca te ví así. Que no te veo así. Que te quiero, que te necesito, que te extraño, y no como amigo. Yo sé que no es fácil de entender: no te pido que lo hagas. Sólo entiende que no puedo estar en medio. Sería jugar al kamikaze.
No puedo fingir que no me importas cuando sí lo haces. No puedo fingir que te estimo cuando en realidad te quiero. No puedo seguir así.
Espero que encuentres lo que buscas.
sábado, 9 de marzo de 2013
Entre libros...
Cada día que pasa, intento una nueva forma de dejar de
pensar en ti. El modo en turno, es la biblioteca. Un lugar quieto, lleno de
personas a las cuales les interesa mucho más lo que necesitan hacer que el cómo
me vea, ó lo que sienta. Es prácticamente el único rincón de la escuela en
donde puedo esconderme a la vista de todos. Después de todo, no estoy
escapando, sólo necesito algunos libros. Es perfecto.
No es que alguien me busque, o me acose con eso en realidad.
Pero al parecer todos notan aquello que yo deseo esconder, y no sé si puedo con
eso. No necesitan preguntar, simplemente, se nota. A veces odio ser tan
transparente en mis reacciones, como si no tuviera la capacidad de fingirme
feliz aunque fuera un poquito de vez en cuando. Como si fueras mi todo. Como si
no tuviera vida si tu no estás en ella. Como si no tuviera la fortaleza
suficiente para afrontar esto. Por que, es normal, no? Sentirme así, que no te
importe…
O sí lo hace?
Nadie me pregunta nada, y, sin embargo termino hablando de
ti casi todo el tiempo. No sé si me es molesto, o si simplemente es doloroso.
Tener tantísimo en mi vida que poder contar, problemas, alegrías, anécdotas,
tristezas, bromas, cuentos, poder hablar de tantos temas, y que, de alguna
manera, toda conversación termine en ti. No me gusta sentirme así. No así…
Creí que…Creí que ya era suficiente. Creí que lo que sentí
era el nivel máximo de lo que podía alcanzar. Creí que me habían roto suficientes
veces el corazón como para seguir con esto, como para seguir en serio buscando
esto. Y creí que podría vivir así, con todo en la epidermis, todo superficial,
todo tierra y asfalto y nada más. Y me creí segura. Y me creí fuerte. Y creí
que nadie podría derribarme de aquella torre que construí. Por que era más
seguro sentir a medias, por que era mejor, por que no tenía tanto costo
emocional, por que podría recuperarme. Y es ahora cuando me doy cuenta de que
creí mal. Ahora que me encuentro en un punto de no retorno, en donde de
cualquier forma salgo perdiendo, aunque sea un poco. Puedo olvidarte, sé que
puedo. Toda mi vida ha transcurrido en aprender cómo hacerlo. Y soy buena en
ello. Es sólo que esta vez…ésta vez no deseo hacerlo. Hay algo que me dice que
no debo, aunque pueda. Algo irracional, vehemente, casi hecho de humo. Una
sensación que no me permite dejarte ir, pero no como antes, no como un “se que
debo, pero no quiero”. No, es más bien un “No lo haré, no puedo, no debo, por
favor…”.
A veces, me gusta pensar que es una obsesión. Así todo es fruto
de mi cabeza, así desaparecerá con el tiempo y no dejará un vacío. Sólo fue una
ilusión vana, y nada más. Fue algo a lo que decidí aferrarme con todas mis
fuerzas, sólo para darme cuenta de que estaba muy cansada para no dejar que se
marchara. Así, así puede irse, dolorosamente, ásperamente, pero puede irse. Si
pienso que es amor, sé que no se irá. Sé que permanecerá conmigo hasta el día
que muera, sé que dejará una mancha imposible de quitar. Sabré que una parte de
mí ya no estará conmigo, me sabré incompleta por siempre…y aprenderé a vivir
con ello. Aprenderé a no buscar aquello que me falta, porque no será una
sorpresa el lugar en donde está, o con quien está. No estará la mágica extrañeza
del desconocimiento, no la esperanza de encontrarte, no, porque ya lo hice.
Será más una obra de la cobardía, será más un sentimiento perpetuo de culpa de
saber dónde está mi felicidad, y no tener el valor suficiente para buscarla. Y
eso…eso hace dolorosa ya no una vida, una existencia.
Y estoy aquí, callada, en un rincón, fingiendo que no me
importa nada, cuando me importa todo, cuando con sólo escuchar tu voz me
resquebrajo en mil pedazos. Mis amigos dicen que estoy cambiando. Hay personas
que ya no me reconocen, aún de cerca. Yo misma a veces no puedo reconocerme al
espejo. Mi imagen no me desagrada, me veo delgada, bonita. Me veo como esa
chica que siempre quise ser. Pero… no. Es sólo que yo quería ser esto que soy,
pero a tu lado. Y no lo estoy.
No te necesito, verás. Puedo estar sola (lo repito hasta el
cansancio. Me lo repito hasta el cansancio), pero no deseo que sea así.
Pero, no puedo
obligarte.
domingo, 3 de marzo de 2013
The Sharpest Lives...
Veo a tus amigas y amigos por los corredores. Me preguntan
"Como estás?"
Pero ya saben bien la respuesta.
A veces me pregunto si vale la pena seguir fingiendo.
Si vale la pena intentar hacerles creer algo que todos sabemos ya.
Todos lo saben ya.
Seguir jugando a que no sentimos, a que somos fríos... a que no
nos extrañamos. Seguir fingiendo que somos fuertes.
Mi más grande miedo era que supieran los demás. Y ellos lo notaron
mucho antes de que nosotros lo hiciéramos.
No sé si también te afecta, y a veces siento como si estuviera
viviendo la vida de alguien más
The Sharpest Lives...
Me gusta pensar que también estás sufriendo. No por ese deseo casi
mortal de que algo o alguien te haga daño, no por esa necesidad enferma de que
te duela como a mí me duele y eso mitigue mi pena, no. Es peor.
Es más bien como un consuelo, de que si tu te sientes igual, es
por que sientes amor por mí. Por que me extrañas como yo a tí. Por que te duele
lo que sucede.
Por que también tienes ganas de verme.
Si me hubiesen preguntado, me hubiera gustado no estar en ésta
situación.
Hace unos días intentaste hablarme.
-Hola- dijiste, mientras pasabas a mi lado. Me pasaste la mano por
la espalda de forma torpe. Como cuando querías abrazarme, pero no te atrevías.
Es ese lenguaje del cuerpo el que a veces me hace entenderte, aunque sea un
poco. Y es extraño, es extraño saber exactamente qué quieres decir, sin tener
dudas. Es doloroso, también. Saber que te conozco tanto, aunque tu creas que no
es así. Y a la vez, tan poco.
Eres como una casa de niñez. Uno de esos lugares en donde se vivió
toda la vida y se dejó al crecer. Y al regresar, la conoces por completo. Pero
no es la misma. El tiempo la ha cambiado, y a ti también. Y ahora, toca
volverla a conocer. Reconocerla. Amarla de nuevo, y aprender un poco de ella a
diario.
Y me gusta, me gusta que sea así. Pero últimamente, estar sin
tí... Temo acostumbrarme, sabes?
Por que una vez que salgas de mi vida no podrás volver a entrar,
no del mismo modo. Y sé que querrás volver a hacerlo. Pero me conozco bien. Es
un trabajo que me ha costado toda mi vida. Y sé, que no podrá ser así.
Pero yo no puedo acercarme...aunque me muera de ganas, no puedo
hacerlo. Por que debes crecer, debes madurar a tu tiempo, por que debes darte
cuenta de que lo que haces daña a los demás, y también a ti mismo. Por que
quisiera, quisiera más que nada que no me perdieras, que no nos perdiéramos en
el intento.
Por que no puedo presionarte.
Es esa frustración de saber eso que tu no logras ver, ese
desasociego que me deja haber madurado antes que tu y que no lo hiciéramos
juntos. Ese vacío que me produce el saber que puedo continuar sin tí, que puedo
vivir sin tí, pero que no tengo que hacerlo. Ni quiero hacerlo tampoco. Por que
puedo crecer, por que puedo ir y venir por el mundo aprendiendo cosas nuevas a
diario, por que puedo conocer a mil personas, por que puedo hacer las cosas más
triviales, las cosas más estúpidas o las más brillantes. Por que puedo ser más
grande de lo que cualquiera pueda imaginar. Pero todo eso, todo eso no me
importa si no estamos juntos.
Por que no me importa estancarme si es contigo. No me importa
formalizar, crear lazos...eso, eso que nunca quise, eso es lo que quiero
contigo. Por eso creo que es amor, sabes? Por que me haces amar todo aquello
que siempre detesté. Todo de lo que me burlé, todo de lo que renegué. Todo lo
que jamás imaginé en mi vida. Eso es lo que deseo contigo.
Y no deseo que dejes tus sueños. Quiero verte cumplirlos todos.
Quiero también cumplir los míos, pero no en caminos distintos. Aún si cuesta
más trabajo. No quiero ser un impedimento, quiero ser una motivación...
No sé si lo que pasa está bien o mal. No sé si lo que siento es
bueno o malo. No sé si importa ese hecho, tampoco. Simplemente me gustaría que
fuera como ese día, el día que lo inició todo. Ese día en donde no pensábamos,
en donde ni tu ni yo actuábamos como creemos ser siempre. En donde no poníamos
en tela de duda lo que sentimos, ese día donde ni tu plan de vida ni el
mío, ni los amigos, ni la edad, ni el dinero, ni nada estorbaban para
querernos.
A veces quisiera volver el tiempo atrás, y me doy cuenta de que es
inútil. No podemos hacerlo, y nos toca aprender a vivir con nuestros errores un
día a la vez. Es esa realidad que se desboca, desenfrenada, que se cierne sobre
nosotros de formas múltiples y dolientes. Como llevándonos a través de un
camino espinoso, como arrastrándonos a través de una vía hacia ningún lugar.
Te miro y cuando miras,
miro al suelo. Tengo esa mala costumbre, sabes? La de esperar no importarle a
nadie, y pretender que tampoco me importa. La de ir por la vida sin esperar
nada. Y es una mala costumbre, por que cuando espero algo, lo que espero es grande.
Tal vez demasiado.
Siento como si necesitara cambiar, como si algo inexorablemente me
llevara a ser diferente a diario. Es tal vez esa necesidad de perfección, la
que hace que la mayoría del tiempo no sepa en donde estar parada. La que me
hace evadirme un día a la vez con actividades innocuas, el trabajo, la escuela,
la señora que va a comprar la fruta de la semana y se le ha caído una naranja,
el trajín cotidiano, las luces nocturnas, el maullido de los gatos en las
cornizas, la casera que se pregunta hasta cuando pagaré la renta de éste mes
que aún no comienza, los perros que andan en grupo por la calle y cruzan la
avenida más como humanos que las mismas personas, las chicas que van por la
calle hablando de trivialidades, el precio de la ropa, la marca de los zapatos;
el chico de secundaria que se pregunta si alguna de ellas estaría con él alguna
vez, los niños que juegan en el pasto seco del parque de la colonia. Todo, todo
sucediendo antes mis ojos, sin que me importe un carajo, pero haciendo creer
que si. Y más importante, hacer como que me lo creo.
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