No te amo. Pero tenía todo para hacerlo. Tenías en mi vida el lugar esencial para ser la persona más importante. Pero en vez de eso, decidiste simplemente irte lejos.
Te entiendo, sabes?
Ese miedo de algo imponente que está por golpearte en la cara. Que debes salir corriendo, que un autobus está por arrollarte.
Eso mismo yo sentí... por eso me alejé primero. Cuando volví, tu me diste confianza. Me ayudaste a permanecer.
"- Miedo a que??? Voy a morderte???- "
Y aprendí a enfrentar ese miedo de frente, a verlo a la cara, y a usar esas ganas de huir, toda esa fuerza que me hacía querer correr, para plantar los pies sin moverme, y permanecer a tu lado.
Me sentía tan tonta al ver tanta fortaleza y madurez en alguien menor que yo. Me avergonzaba siquiera el haber pensado en alejarme. Pasé noches enteras reprochándomelo todo... noches en las cuales mis desvelos llevaban tu nombre. A veces aún lo llevan.
A veces siento como si hubiera sido hace tanto. Pero sólo ha pasado un mes. Es curioso, sabes? el cómo se altera el tiempo para el amor. A veces un sólo mes puede ser una eternidad, ó lo efímero de un segundo.
Es extraño que situaciones como el amor, la muerte cambien tanto nuestras percepciones sobre nosotros mismos, sobre lo que deseamos, sobre lo que esperamos. Supongo que son situaciones que podríamos llamar "destino".
Alguna vez leí que hay personas destinadas a enamorarse, pero no a estar juntas. Como si fuera un amor imposible. Pero yo no conozco un amor imposible, sólo amantes cobardes.
Quise esforzarme.
Todo aquello que juré no hacer por alguien, todo eso lo quería para nosotros. Todo eso lo hice por tí. Aquellas cosas tontas, cursis que siempre me negué disfrutar. Que me acompañaran a tomar el autobús, ir a verte tocar con tu banda, esperar a que salieras, platicar en los pasillos sin importar si alguien nos veía o no, estar juntos hasta el borde del hartazgo, molestarte a todas horas, cambiar mi horario, abrazarte cada vez que te veía, decirte cuánto te quería y cuanto me gustabas cada vez que podía, dejar que cuidaras de mí, que me buscaras, que me siguieras... todo eso. Y lo disfruté.
No voy a negar cuánto me cuesta establecer contacto físico con alguien. No tienes idea de lo difícil que es explicarle eso a la gente. Cuántas veces me quedé sin habla por que no encontraba las palabras idóneas para decirles "me atraes, me gustas, creo que siento algo por tí...sólo no me toques". ¿Cómo decirles que esa extraña repulsión era mía y no suya?¿Cómo explicarles que no podía ser de otro modo por más que lo intentara?
Pero contigo... contigo todo fluía de una forma tan natural. Como si jamás me hubiera sentido así, como al borde de hacerles daño, como con navajas en las manos... Contigo esa fuerza que me hacía repeler la otra piel de la mía, me hacía acercarme más y más a la tuya.
Contigo no me daba miedo a equivocarme. Tampoco temía que me lastimaras. Sabía que podías hacerlo, pero confiaba en que no lo harías.
Y aún ahora, aún ahora que ya lo hiciste...aún ahora todavía te quiero. Aún ahora una parte de mí espera que todo ésto sólo halla sido un mal sueño...
Pero me he resignado a extrañarte sin que me extrañes. A buscarte sin encontrarte. A necesitarte sin que me protejas. A quererte sin que me quieras...
Y probablemente, estarás en mí, para siempre. Probablemente te piense toda la vida, aún si tu imagen se distorciona con el tiempo. Te querré siempre. Una parte de mí lo hará. Esa parte que dejé contigo, esa parte que te pertenece. Dejaré de hablar de tí. Dejaré de buscarte. Dejaré, incluso, de escribirte. Pero no dejaré de pensarte. Mis pensamientos son lo único que me pertenece enteramente. Es en lo único que nadie más reina. Ni los amigos, ni la familia, ni al gobierno. ni los maestros, nadie. Y es ahí donde tu habitas.
Extrañaré tu calor. Extrañaré, también, cómo la única vez que he podido conciliar el sueño realmente fué en tus brazos. Como esperaba que eso se repitiera a diario. Extrañaré tu aroma, extrañaré el tacto de tu piel. Extrañaré tu sonrisa. Tu mirada. El brillo de tus ojos al mirarme. Ese por el que hubiera dado cada respiración para que nunca se extinguiera.
Extrañaré cómo se sienten los latidos de tu corazón. Extrañaré el color de tus ojos bajo la luz, el sonido de tu respiración, ese mágico ritmo que me hacía saber lo maravilloso que era que estuvieras con vida y lo mucho que iba a pelear con todo mi ser por que siempre fuera así, por que estuvieras bien y feliz, por que jamás sintieras dolor, tristeza ó frustración. Por que tu vida fuera cien veces mejor de lo que la mía lo es. Por que cumplieras todos tus sueños.
Extrañaré cómo se sienten los latidos de tu corazón. Extrañaré el color de tus ojos bajo la luz, el sonido de tu respiración, ese mágico ritmo que me hacía saber lo maravilloso que era que estuvieras con vida y lo mucho que iba a pelear con todo mi ser por que siempre fuera así, por que estuvieras bien y feliz, por que jamás sintieras dolor, tristeza ó frustración. Por que tu vida fuera cien veces mejor de lo que la mía lo es. Por que cumplieras todos tus sueños.
Al final me queda eso, sabes?
Mis recuerdos me pertenecen... sé que tu no los quieres, por eso sólo son míos. Y los guardaré, y los atesoraré. No los tendré siempre en mente. Los sacaré sólo cuando pueda gozar de ellos en total tranquilidad y paz. No quiero recordarte con dolor. No quiero tener reclamos, no quiero tener lágrimas en la cornisa de el ojo. Quiero poder verlos, vivirlos de nuevo y sentirme como ese día. Por que no vale la pena entremezclados con todo lo que pasó después. Con todo lo que me dijiste, con todo lo que contesté. No vale la pena recordar como se me fué a la mierda lo más bonito que he tenido hasta ahora. Como se nos fué a la mierda.
Probablemente tu no te sientes como yo. Probablemente no es importante para tí ésto, probablemente ni siquiera te pasaba por la cabeza lo que a mí entonces. Probablemente sólo viste el momento, sólo me viste como siempre, como tu amiga. Pero quiero decirte que yo no, que yo no te ví así. Que nunca te ví así. Que no te veo así. Que te quiero, que te necesito, que te extraño, y no como amigo. Yo sé que no es fácil de entender: no te pido que lo hagas. Sólo entiende que no puedo estar en medio. Sería jugar al kamikaze.
No puedo fingir que no me importas cuando sí lo haces. No puedo fingir que te estimo cuando en realidad te quiero. No puedo seguir así.
Espero que encuentres lo que buscas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Que opinas?