Creí que me gustabas.
Creí que me gustabas como me gusta admirar el cielo,
cuando llueve, o incluso cuando hace sol,
como me gusta admirar las nubes.
Como veo las montañas pasar, difusas en camino a un lugar que desconozco
Como me gusta esa espera de lo desconocido.
Pero no.
En verdad, creí que me gustabas.
Creí que me gustabas,
Como escuchar al despertar mi canción favorita en la radio
Accidentalmente, casi puesta ahí solo para mí
Como esas casualidades diarias que le dan sentido a la existencia
Como esos pequeños instantes coloridos, como peces en un estanque
O como las flores en ramo que se regalan las parejas.
Creí que me gustabas como un atardecer en la playa,
o un amanecer en las montañas.
Creí que me gustabas así
Como todo siempre me gusta
A la ligera
Sin esperanzas
Enamorada de la vida y a la vez,
Sin sentir nada en particular
Nada real, nada permanente,
Nada tangible en verdad.
Creí que me gustabas así,
Por que siempre me gustó ser amable contigo,
Al igual que con toda la gente
Por que te veía pasar igual que a ellos
Sonreir igual que a ellos
Mirar igual que a ellos
No ibas a ser diferente, pero...
Creí que me gustabas como me gusta observar a la gente en los parques,
o a los niños reir.
Creí que me gustabas como una palabra franca
Como una buena poesía
Como me gusta el café en la mañana
Y el té por la tarde.
No es así.
Creí que me gustabas, como me gustan todos.
Pero te miro y me doy cuenta que, me siento mejor contigo
que estando en Paris o en Saint Barths,
tal vez por que representas para mí un sol mejor
y un cielo más claro,
Tal vez por que el sonido de tu voz
Tiene más sentido que las calles que seguimos caminando
cuesta abajo, cuesta arriba
Para llegar a lugares que esperábamos llegar.
Por que posee ese eco
Que no deja de sonar en mi cabeza
Como si fuera cúpula
O como si fuera un frasco
Por que tu visión es más nítida y más certera
Que todas las fotografías que amo tomar
para retratar la vida que rara vez me atrevo a vivir
Para enmarcar la realidad, que no me atrevo a aceptar.
Y sí, creí que me gustabas, incluso, como contemplar una estrella.
Pero no,
Por que mirando tus ojos,
Puedo contemplar un infinito que aún no alcanzo a comprender,
Pero que quiero experimentar.
No me atrevo a definir ésto que siento con palabras
A veces por temor a equivocarme,
otras, por temor a ser certera
Y sin embargo, está ahí,
Diciéndome que me gustas más que todas las cosas juntas
Las pensadas,
Las impensables
Las correctas,
Las incorrectas
Las que dan orgullo
Y las que dan pena
De aquellas cosas que deseaba
E incluso las que no
Diciéndome una y otra vez,
Que el cuánto creí que me gustabas,
está cada vez más lejos
de ser sólo descrito así
Tan simple y tan confuso.
Por eso, yo creí que me gustabas
Como todo, como todos
Pero no.
Tu no me gustas así.