Ayer...suena tan ícónica la palabra en sí misma para comenzar un escrito. Ayer, resuena como el eco nostálgico, de algo que por momentos, parece vivo aún, pero sabes bien que sólo regresa a tu mente bien por culpa, bien por remordimientos. Aveces por ambos...otras tantas, la falta de coraje se suma a la lista.
Y mi ayer se resume en todo aquello...Y me duele. Me duele sí en el corazón, pero más en el orgullo, donde el dolor es más profundo, por que arrasa no sólo con aquello que sentimos con los demás, sino más aún, con lo que sentimos por nosotros mismos, con esa coraza que nos protege del exterior, y nos hace creer que todo estará mejor. Y me mata saber que pude haber saltado, pero que volví a quedarme halada ante las luces...otra vez.
Ya no quiero sentirme así...no es justo...pero me siento paralizada, herida y demasiado cansada para continuar. No quiero salir lastimada y, sin embargo, tal parece que el ponerme como carne de cañón se ha convertido en un deporte para mí. Es como si fallara a propósito, como si hiciera las cosas más complicada a placer. I must be a lion hearted girl...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Que opinas?