La vida está llena de misterios, de situaciones que de alguna u otra forma, nos ponen a prueba, nos hacen mejorar, crecer...unas veces a nuestra propia voluntad, otras tantas por la fuerza. La evolución de mi vida ha tenido un poco de ambas, y he sabido bien como evadir algunas de esas situaciones. He tomado responsabilidades desde que tengo uso de razón, he sido fuerte he independiente hasta al grado de ser terca y solitaria en muchas ocasiones. He sabido sacar adelante mis problemas sola. Muchas de las situaciones más difíciles de mi vida, sólo tienen memoria en mi cabeza: nadie nunca supo lo que sucedía. Supongo que no era falta de confianza...simplemente necesitaba probarme a mi misma que podía con eso sin ayuda. Y se hizo una costumbre. Confiar en todos...y en nadie a la vez. Noté que mientras más hablabas con la gente, más creían saber sobre tí, y se hacía innecesario el preguntar. El conocerte realmente se hacía innecesario también. Y lo hice una forma de vida...
Jamás permití que nadie cruzara ese umbral... no amigos, no familia...ni siquiera mis parejas. Todo era mejor así, cuando les decía todo sin que supieran nada en realidad. Cuando, incluso yo podía ignorar ciertas cosas sobre mí. Por que, si nadie lo sabía, si nadie podía recordarlo, entonces, carecía de tangibilidad, de ese sentido de realidad al que se aferran los recuerdos cuando son compartidos.
Hacía tantos años que eso no me pasaba por la cabeza siquiera...hacía tanto que esos momentos habían quedado como perdidos, olvidados, borrados parcialmente de mi cabeza. Mis mejores amigos, aquellos a los que podría contarles todo, aquellos que se supone me conocen mejor que nadie desconocen gran parte de esos momentos. Supongo que necesitaba olvidar...
Y un buen día, llega alguien a mi vida. Y de pronto, todas las cosas que jamás quise que nadie supiera, las que me avergonzaban, las que me hacían odiarme a mi misma, las que me recordaban lo tonta que podía ser, todos los malos momentos, mis pequeños secretos, mis gustos culposos, aquello que me hace feliz realmente sin necesidad de ser monumental, todo... simplemente sale de mi boca, sin que pueda frenarlo.
De pronto, conoce la mayoría de mis secretos. Me conoce sin maquillaje, y acabada de levantar, con el cabello hecho un asco. Sabe cuando estoy triste, sin necesidad de decirle nada, y además, sabe como hacerme feliz, sabe como sacar una sonrisa de mi rostro con las cosas más simples, más tontas. Sabe lo graciosa que me veo cuando como, mis estúpidas manías, mis gustos raros, mi risa exacerbada, la música que escucho al levantarme, que finjo estar enojada cuando en realidad tengo ganas de abrazarlo. Que puedo ser fría, distante, que puedo incluso no prestarle demasiada atención si estamos juntos, pero que su sola presencia me llena lo suficiente, aún si no me dice nada. De pronto me veo esperandolo, y lo veo buscándome, sin importar ocupaciones ni horarios. Veo que mis amadas caminatas nocturnas en solitario, ahora tienen dos soledades en vez de una. O tal vez, ninguna, después de todo.
Veo que los maestros, aquellos que siempre me miraban de un modo, en el cual casi podía leerse "Es una buena chica...", ahora me miran de otro, que los hace sonreir. Que mis compañeros lo ubican a mi lado, y los suyos, me ubican con él. Ya no soy "Esa chica..."...ahora soy "La chica que está con él..."
A veces me asusta. Me asusta que alguien pueda conocerme tan bien, saber todo lo que odio de mí y, conocer todo lo que siempre le he ocultado al mundo, y aún así, sentir algo. Pero, no puedo evitar pensarlo, y ser feliz.
Y es entonces que me pregunto, que es lo que pasa entre nosotros. "Nosotros"...el sólo término me da escalofríos. Pensar que sólo puedo ser yo pensándonos así me hace temblar.
Cuando estoy con él...de pronto nada es importante, de pronto es como si todo aquello que nos separa, se desvaneciera. Yo hago cosas por él...cosas que no habría hecho por nadie. Y justo cuando digo "I don´t give a fuck, anyway, he don´t feel the same way for me" , él hace algo igualmente grande por mí, sin necesidad de pedírselo. Y no me refiero a osos gigantes de peluche ó cajas de chocolate. Hablo de gestos importantes, como cambiar tu horario sólo para vernos, dejar sus ensayos, llegar tarde aunque sepa que tendrá problemas...
Y mira que cargar mi mochila es algo de admirarse, sobre todo por que parece que vivo en ella, y pesa al menos 5 veces más que la suya...
Y es entonces cuando la pregunta obvia surge. "Son novios?". Y cómo contestarla?, si no yo misma sé la respuesta...Cómo negarlo si es lo que quiero?, Cómo afirmarlo, si no sabes si la otra persona también quiere eso?... El otro día me preguntaron si era soltera. Normalmente, hubiera dicho "si" sin chistar, e incluso hubiera puesto cara de "y tu pregunta real, es...?", pero, ésta vez lo dudé. Llevo un mes, más o menos, así.
Un mes en el cual no sé cómo responder a eso, excepto con un "no sé".
Y él...bueno, me gusta creer que se siente del mismo modo. El otro día se describió como "algo así como soltero"...y me sacó de tema cuando le pregunté la razón. Supongo que él se siente igual...
Lo veré mañana, y para mí es casi como una eternidad... De pronto, un par de dias se convierten en una tortura, cuando antes moría por estar en soledad...
A veces me sorprende lo maravilloso que puede ser sin darse cuenta. Lo indescriptiblemente genial de su personalidad, lo mágico de sus acciones...Lo increíble que es, así, tal y como es. Tengo muchos motivos para sentirme así, muchos motivos por los cuales cada día me sorprende, y me hace creer que ésto es real. Pero si me preguntas por qué estoy enamorada de él, quizás no sepa respondértelo, por que simplemente sucedió. Simplemente, por que es él...
Y he de aceptarlo. Estoy enamorada, y no hay persona en el mundo con quien me sienta del mismo modo, excepto, él. Me da miedo. Creo que lo quiero...
Pero si he de aventurarme...si he de sentir algo de nuevo. Si he de estar con alguien, y trabajar para que sea para siempre...va a ser con él.



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