lunes, 4 de febrero de 2013

Y por que no?

Ya he estado así muchas veces, no?

Ya sabes...eso que la gente llama amor...

Debería estar acostumbrada. Debería saber que nada es para siempre, que de alguna manera, a veces sentimos las cosas fuera de nuestro control. Es algo que me pasa demasiado, que me pasa, además, con las personas menos indicadas. Ese hedor a amor no correspondido que siempre me persiguió por la vida.

Ese sentimiento de carencia de pertenencia. Como si simplemente ninguna bandera llenara tus espectativas...como si quisieras salir huyendo en cada puerto.

Momentos en los que te cuesta imaginarte, ya no el futuro...sino simplemente el mañana.

Y llega un día...en el cual simplemente conoces a alguien, lo subestimas, le restas importancia. Que mas da...que más da si nunca he salido con alguien realmente?, lo haré ésta vez, no tengo nada que perder...no seremos sino amigos, y nada más. Que más da...que más da si lo miro, apenas y lo conozco, creo que va a hartarme en seguida sepa un poco de él...

Y lo conoces...Y te abre su vida, poco a poco, con cuidado, por que no es como un periódico al que sólo hojeas y te vas. Es como un buen libro...Interesante al principio. Y mientras más pasas tiempo con él, más te atrapa. Como si cada palabra fuera renovada, como si cada situación fuera un pequeño y bello secreto descubrir.

De pronto, te sorprendes pensando en él cuando no está contigo.

Te sorprendes sonriendo cada vez que crees escuchar su voz, te estremeces cuando alguien huele como él.

Y te da pánico.

Y lo evades, por estupidez, por miedo, por inexperiencia, lo evades. Y aún así, sigues viendolo todo el tiempo...

 Y consigue novia. Y tu dices ... Que más da? Si sólo seremos eso : amables conocidos. En realidad no importa, no importa por que no siento nada...por que tiene mucho que no veo a nadie en serio.

Enamorarme? Claro que sí! Todos los días...Un amor platónico en turno...nadie que me motive a salir de aquí, de ese lugar seguro desde donde miro a los demás. Nadie que me haga dejar éste hueco al que llamo hogar.

Y de buenas a primeras, caes en la cuenta de que, simplemente es perfecto, de pies a cabeza. Siempre lo fué. Y siempre lo supiste...pero evadir es más fácil que enfrentar la realidad.

Cuantas horas necesité pasar a tu lado, para darme cuenta de que no hay nadie más con quien desee estar, si no es contigo?

Cuando nos enamoramos, creemos que ese sentimiento, atónito, intenso, jamás va a repetirse. Pero sí lo hace, una y otra vez, ese delicioso vértigo, esa locura que te saca de tu realidad de a pocos. Pero...llega el punto en el que crees que no hay nada más intenso que eso. Y te equivocas. Sí lo hay.

Eso...el conocer a alguien, el aceptarlo tal cual es, sin cambiarle nada...y darte cuenta que no importa lo que haga, siempre vas a sentirte así por él, ese sentir que lo es todo, ese darte cuenta de que de un momento a otro, ya no te cuesta tanto imaginar tu futuro, por que de pronto ya tienes a los actores...Eso...Eso es amor. A mi criterio, y bajo mi experiencia. Y eso, eso sí, que sólo se vive una vez.

Y...a pesar de todos los frenos de mi razón, lo acepto. No me gustas. Me encantan todas y cada una de las cosas que tienes, que eres, que dices. No eres mi amigo, y lo sabes. Yo te quiero. Yo te necesito. Yo estoy plena, profunda y completamente enamorada de tí. Por primera vez en mucho tiempo, no divago, no hablo de algo platónico, no quiero drama. Te quiero a tí. Quiero estar contigo. Y no veo razones lógicas para no hacerlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Que opinas?